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    ¿Dudas o comentarios?

La desconexión en redes sociales, la conexión con nuestro entorno

LA DESCONEXIÓN EN REDES SOCIALES

Es común entrar a un restaurante y ver a una familia sentada a la mesa, desde el más pequeño hasta el más grande con un teléfono u iPad en la mano. Totalmente aceptable estar en una junta o presentación donde escriben en sus teléfonos al tiempo que levantan la cabeza para poner ‘atención’.

Nuestras interacciones principales y fuente de información son a través de los chats, fotos o comentarios en las diferentes aplicaciones de redes sociales. Escucho frases de: -viste lo que puso en el chat-  o -déjame te muestro el último meme que enviaron-. En realidad, no me siento con autoridad para calificar la situación, ya sea de manera positiva o negativa.  Cada cambio tecnológico o social ha tenido comentarios y consecuencias buenas o negativas, pero debemos aceptar que ha habido los que mejoraron en global los comportamientos sociales y establecieron causas más igualitarias para todos los entes que conforman una comunidad. Sin embargo, también los ha habido sumamente negativos, que, en lugar de impulsar, han atrasado nuestra evolución general como humanidad, grandes ejemplos son el renacimiento, la ilustración, el fascismo y a lo mejor en un futuro a esta etapa se le conocerá como el ‘facebookismo’.  En espera de las consecuencias futuras que esta etapa tendrá, hay algunas que ya son evidentes: la desconexión de nuestra interacción social personal, no es lo mismo ver una sonrisa, que leer una sonrisa, sentir un abrazo que leerlo. Nuestros 5 sentidos reaccionan a las emociones y los ‘emoticones’ solo se pueden leer.

LA CONEXIÓN CON NUESTRO ENTORNO

Desde niños, al ser seres por naturaleza gregaria, nos vamos entrenando en los comportamientos y las reacciones a esos comportamientos, para volvernos parte integral y activa de la comunidad; la única forma de adoptar esos comportamientos es mediante la observación y las vivencias específicas, todo esto nos va formando una personalidad, misma que evoluciona con nuestro crecimiento. Esa personalidad nos hace ‘humanos’, nos posiciona dentro de esa comunidad y nos permite convivir armoniosamente. ¿Qué pasará con los niños que no observaron eso? Lamento no augurar un buen desenlace de esta etapa social a futuro, nos estamos separando de nuestra empatía humana, nuestras cercanías son cada vez más lejanas y nuestras convivencias son siempre con una pantalla de por medio. Por lo pronto pensaré en llegar a casa y abrazar a mis humanos favoritos para recordarles que los iPads no dan abrazos tan confortables.

Escrito por: Inna German Gómez