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Las motivaciones obscuras

Dinero como prioridad

Cuando escribo siempre pienso en la persona que esta leyendo estas líneas, ¿Qué pasará por su mente? ¿Sus ideas harán eco con las mías? Pero también escribo para generar conciencia para poner temas en la mesa que se olvidan con el ir y venir de las ocupaciones, los días, los años… los siglos.

Como seres humanos nuestra motivación principal es el dinero, pueden decir mil cosas al respecto y podemos debatir como lo han hecho grandes filósofos, estadistas y pensadores. Pero la realidad es así, cruel y llanamente. Desde que el hombre se constituyó dentro de una sociedad su única motivación ha sido la de acumular riqueza.  Antes muy al principio imperaba la ley del más fuerte, pero con el avance en la civilización se le dio oportunidad al más hábil, al más inteligente y ahora en este mundo en el que reina la tecnología, al más creativo.

Esta horrible característica de nuestra especie nos ha llevado a depredar nuestro alrededor para cumplir nuestro fin  y hoy en día a pesar de que sabemos que si no cambiamos nuestra forma de actuar moriremos irremediablemente junto con nuestro planeta, seguimos tirando árboles, matando animales, contaminando y consumiendo.  El poder de una persona hoy en día se lo da la cantidad de dinero que tiene en su cuenta de banco, el nivel de influencia que logra estando en un puesto de poder que finalmente lo llevará a tener dinero y no pensamos las afectaciones a futuro que estamos dejando. ¿Cuál es nuestra contribución? Destruir un planeta por dinero… 

Si buscan en internet unas simples palabras como: ‘fraude ambiental’, encontrarán cientos de artículos  al respecto y para sorpresa de muchos verán los nombres de grandes compañías con supuesta buena reputación. Lo que nos lleva a pensar que varias de las grandes empresas mundiales han pasado por alto las regulaciones en materia ambiental, gobiernos que se han hecho de la vista gorda a la hora de aplicar la ley y sancionar este tipo de acciones. Desgraciadamente esto no va cambiar por mucha regulación que se haga porque repito, mientras la motivación sea monetaria, todos los esfuerzos serán enfocados a esa meta sin consideraciones.

¿Cómo podemos cambiar? Bueno tenemos ya encima el tic tac del reloj de vida de nuestro planeta si no cambiamos, nos cambian a nosotros.  Cambiar la naturaleza humana suena imposible pero creo que las nuevas generaciones pueden liberarse de las enseñanzas obscuras que les hemos heredado y empezar a ver por una supervivencia con calidad de vida. Voy a tener que ampliar en el tema ‘calidad de vida’, vivir en una ciudad donde los niveles de contaminación son alarmantes, donde los tiempos de traslados te toman una cuarta parte de tu vida, creo que no debería de ser opción. Necesitamos ser menos humanos y controlar la natalidad, si la población se controla y podemos decrecer en años posteriores e iremos recuperando áreas para otras especies.  Si no lo logramos bueno solo nos resta decir que los humanos somos obsoletos y dañinos para el planeta, no merecemos vivir…. Así que a pesar de que les heredemos a nuestros hijos cientos de billetes, no creo que puedan comprar aire limpio con eso.

Escrito por: Inna German Gómez