Sr. Javier Olvera Iglesias

2005-2007


El privilegiado lugar en el que nos ha tocado desarrollar nuestras actividades, en donde hemos elegido vivir para prosperar y contribuir al crecimiento de nuestro entorno, nos exige una continua reflexión acerca del Cancún que queremos proyectar como destino de clase mundial.

Cancún es el lugar de nuestros sueños convertidos en realidad, sueños y proyectos de empresarios y gente trabajadora que ha construido más de 26 mil cuartos de hotel, decenas de clubes de golf, centros comerciales, grandes desarrollos habitacionales y, en suma, un pujante desarrollo turístico que se ha convertido en el primero del país y uno de los más importantes del mundo. Y todo ello en una entidad, Quintana Roo, que alberga ricas bellezas naturales y un gran patrimonio cultural, herencia de la cultura maya, orgullo y esencia de un estado que demanda también un desarrollo parejo y digno en su lucha por la sustentabilidad.

Por ello, al terminar mi periodo al frente del Consejo Coordinador Empresarial del Caribe (CCE), considero que ha sido un privilegio haber contribuido al crecimiento de Quintana Roo desde la presidencia del CCEC, apoyando, impulsando y respaldando los nuevos sueños de los empresarios que quieren un Cancún con­solidado, desarrollándose integralmente, pero principalmente comprometido con su gente, un Cancún humano donde todos podamos convivir con dignidad, proyectándonos al mundo como una sociedad, basada en principios y valores.

Por todo lo anterior, gracias. Porque para lograr la unidad y representatividad que hoy tiene el CCE, cada empresario fue parte fundamental de este engranaje. Sin la participación de cada uno de los hombres emprendedores de la entidad no hubiera sido posible alcanzar todas las metas e ir aún más allá de las propuestas, algunas de las cuales probablemente aún siguen en el tintero, pero que se seguirán apoyando —estoy seguro— para que lleguen a buen fin.

La unión en el sector productivo y su amplia representación social son y serán los objetivos que perseguimos como comunidad empresarial, de tal manera que sigamos siendo una fuerza real que empuje el bienestar de nuestro destino y propicie el desarrollo integral de nuestra sociedad.
Por todo ello, de nuevo mil gracias y hasta pronto, que desde alguna otra trinchera seguiremos luchando por un Quintana Roo mejor.

  • Institucionalizar al CCE, dotarlo de infraestructura, oficinas, equipo y un staff que transcienda a los periodos de los presidentes.
  • Formar un medio de comunicación con el sector empresarial y hacer eco de sus necesidades, logros y posicionamientos; la revista Liderazgo cumplió este reto.
  • Acción conjunta en el marco de la crisis económica de 2009 agravada con la emergencia de la Influenza AH1N1.
  • Ser el órgano interlocutor del sector con los 3 niveles de gobierno.
  • Trabajar por el apoyo a las PyMES a través de la Secretaria de Economía, buscando recursos para aumentar su competitividad.
  • Firma del Convenio con el BID para el proyecto DN3 empresarial, apoyo a las PyMES en caso de desastres.